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Uruguay

¿CHARLIE MENDITEGUY URUGUAYO?

No, quédense tranquilos que no es uruguayo, pero casi…

Por: Diego “ Varilla” Vigorito

· 2 min de lectura

El frontis de una construcción antigua, con un monograma de mosaico sobre las tejas españolas.

No, quédense tranquilos que no es uruguayo, pero casi…

Investigando un poco sobre la figura de Julio Negron como primer oriental en ganar el Abierto Argentino de polo, un viejo piloto de automovilismo de este lado del río me puntualizó que había algo sobre el origen del gran Charlie Menditeguy que merecía ser investigado.

Siendo un gran admirador de su historia única, me zambullí de lleno en el pasado de esta fenomenal figura.

Nacido en Buenos Aires en 1915, Charlie era argentino de pura cepa, pero resulta que su padre, Julio Amadeo Menditeguy, sí era uruguayo. No así su madre, Rosa Isabel Estrugamou.

La familia Menditeguy estaba establecida desde el siglo XIX en Montevideo y aparecen como propietarios de una importante herrería. Todavía se puede ver una parte de una verja instalada por los Menditeguy en la Plaza Cagancha, en el centro de Montevideo, en 1872.

Julio Menditeguy emigró a Buenos Aires con el cambio de siglo, pero siguió muy vinculado al Uruguay, tanto comercial como socialmente.

Entre otras cosas, Menditeguy padre, una figura prominente en el quehacer Montevideano, impulsó en 1928, la construcción de un chalet en el barrio Carrasco. Posteriormente el mismo se convertiría en sede del tradicional Club Carrasco, frente al legendario hotel del mismo nombre, sobre la calle Arocena.

Desde muy temprano tuvo una gran afición por el Turf, cosa que transmitió a sus hijos.

En 1929, su caballo Monserga, ganó el Premio José Pedro Ramírez en el hipódromo de Maroñas, en Montevideo, montado nada menos que por Irineo Leguisamo. Todavía figura en la fachada del chalet de Carrasco un emblema que muestra un pulpo, en referencia a “El Pulpo” Leguisamo.

No va a haber polémica como en el caso del dulce de leche, el tango, el mate o Gardel. Charlie fue un gran argentino, pero sin dudas por sus venas corría algo de sangre charrúa.

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